¿Nativos digitales?
Andaba yo dándole vueltas estos días al concepto de Nativos Digitales, una denominación que se me queda coja por su necesaria adscripción generacional ¿no conocéis personas mayores de sensenta años que tienen una relación con la tecnología mucho más natural que algunos chavales de veinte?
Sin duda la realidad sociológica que contiene el concepto existe pero seguramente la definición no es satisfactoria porque se refiere a varias brechas digitales a la vez.
Por centrarnos. Los tipos de brecha digital según Daniel Pimienta son:
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Brecha Digital (que identifica con la plasmación virtual de la “brecha social”)
Aún otros añadirían otro tipo de brechas como la Brecha de Género o la generacional, en la que estaría contenido el tema de los Nativos Digitales como causa de una brecha. Sin embargo estas brechas pueden darse simultáneamente: uno puede ser pobre y viejo, pero también joven, mujer excluida del acceso a las TICs o vaya usted a saber. Lo que quiero decir es que no todos los chicos jóvenes son Nativos Digitales y que hay Inmigrantes Digitales que se desenvuelven magníficamente en entornos técnicos. Pero existir existen (al margen de que la edad no tenga porque ser el elemento definitorio) y un poco más adelante daré mi opinión acerca de cual es en mi opinión su principal el atributo distintivo
El concepto de Nativo Digital aparece por primera vez en palabras de Marc Prensky en el ensayo The death of command and control (La muerte del mando y control) de 2004 y se ha hablado mucho de una manera nueva de enfrentarse a la información: capacidad para atender a la vez a muchas fuentes de información que tiene como contrapartida pérdida de la concentración en lecturas largas. Esto es un hecho, la manera de relacionarnos con la información está cambiando nuestra manera de pensar, pero no sólo a los nativos digitales, a todos los que tenemos una relación estrecha con internet
Nicholas G Carr, asesor de la Enciclopedia Británica narraba recientemente en Is Google making us stupid? como a él mismo el uso prolongado de internet le está dificultando la lectura sostenida de textos, le está dificultando mantener la atención durante mucho tiempo en un solo foco. En un reciente informe sobre hábitos de búsqueda de la University College de Londres en el que se observó el comportamiento frente a páginas de investigación en internet se pudo concluir que también los investigadores hacen una lectura rápida y transversal de los papers. Es decir no es cosa de chavalines nada más.
Nuestra relación con la información está cambiando, nuestra lectura en un medio hipertextual por fuerza deja de ser lineal. Esto puede tener algún perjuicio en nuestra relación con el estudio que cabe subsanar con un poco de voluntad y adiestramiento. No es nada trágico, sólo son necesarios nuevos rudimentos educativos. Por otro lado el hecho de “liberar espacio” en nuestra memoria tampoco me parece una mala noticia. Yo, en este sentido, estoy orgulloso de ser un cyborg.
Pero decía más arriba que la nueva ciudadanía digital que emerge (bien sean nativos o inmigrantes), aquellos cuya vida transcurre en el medio digital tanto como en el mundo real con total naturalidad sin que ello suponga un desajuste en el yo ni nada parecido, deben tener una serie de hechos diferenciales.
En mi opinión el hecho de tener una identidad definida, una fuerte personalidad en internet es síntoma inequívoco de esta condición de ciudadano de la red. Cuando uno vive la red como pisa las calles inevitablemente ha de sentir su propia presencia, él y los demás que con él se relacionan.
El próximo post de Intrópicos tratará precisamente sobre esto, sobre la identidad y los blogs. No se retiren todavía…aún hay más.
Debatiendo sobre la aristocracia rankista de la blogosfera (y luchando contra una sociedad de púlpitos)
En los últimos días se ha iniciado un pequeño debate distribuido en la blogosfera acerca del rankismo que a poco que te descuides puede derivar en cosas un poco más peliagudas como la misma estructura de la red o de la propia blogosfera. Tiró la pelota al aire Marcelino Madrigal a cuento de los canales que ha sacado Technorati. Un escaparate de noticias por temas donde sólo entran las estrellitas bien clasificadas en su propio ranking. Un buscador contra natura restringiéndose a si mismo el campo de indagación. Una sola versión de la realidad para asimilar la blogosfera a un medio convencional, unidimensional.
Y claro, los medios de siempre se encuentran cómodos en esa lectura frontal, como en una plana de periódico, sin espacio para la naturaleza poliédrica de la red y El Pais le dedica en esta “línea Technorati” un artículo en el dominical del diario. A Rosa no le gusta que se caiga en el rankismo en el escrito, David recuerda una vez más que la blogosfera es cosa de redes autónomas. El debate está servido.
A nosotros tampoco nos gustan los rankings de blogs. Aunque no es el punto central del debate podemos empezar diciendo que son totalmente ineficaces hasta como fotografía superficial. Basta con echar un vistazo por ejemplo al recientemente remozado ranking de Alianzo para comprobar como rankea en posiciones de cabeza blogs que llevan varios meses sin actualizarse, consecuencia de un algoritmo que a imitación del de los motores de búsqueda pondera los enlaces acumulados o el número de subscripciones rss, metáfora perfecta de la incapacidad de hacer una foto finish a una carrera que no se corre en una misma pista ni en una misma dirección.
Pero no es solamente que estemos ante herramientas ineficaces es que se trata de la expresión ideológica de quienes tratan de acaparar la red. En su día expresé que no quería una blogosfera meritocrática (término que aparece ligado al fenómeno en muchos análisis):
Desgraciadamente un vistazo a los sucesivos rankings que tanto les gusta hacer a los bloggers deja la sensación de que la movilidad en los blogs más reconocidos es más bien pequeña, estos son masivamente enlazados entre si y por los blogs más pequeños, tengan sus post interés o no los tengan; los blogs “A” no acostumbran a mantener conversaciones cruzadas más que con otros blogs de su clase, de su mérito (enlaces, visitas). El mérito de este entorno elitista viene dado muchas veces por el halo de “pionero” en un ecosistema extremadamente joven, y si hay alguna adquisición ocasional de este grupo, como en la meritocracia del Mundo Real, mantiene la ficción de la movilidad social de la red.
Los blogers “de mérito” se reúnen a repetirse lo buenos que son, se encuentran imbuidos de su propia ideología legitimadora, se enlazan, se citan, le lanzan entre sí unos memes que deberán rebotar en muchas paredes hasta caer a la base. Son conscientes, en definitiva, de pertenecer a una “clase”. Parece, al fin, que algo de cierto hay en lo de la blogosfera meritocrática pues, teniendo claro que el neologismo no hace más que subrayar la naturaleza desigual de la sociedad liberal de nuestro tiempo.
En definitiva lo que hace falta es tener ganas de escuchar y conversar con cualquiera que construya frases que capten nuestra atención, provengan de la flor que provengan esas palabras. Y lo siento pero aquellos que promueven una estructura de púlpitos no es que estén equivocados, es que son enemigos en nuestro afán por hacer de la red un lugar de reflexión y sobre todo de acción.
Aún quedan cosas por hablar sobre twitter
Han pasado ya unos meses desde que comenzara la fiebre Twitter, muchos somos los que lo hemos probado desde entonces, muchos los que se han vuelto adictos y muchos los que han criticado su inutilidad por no ser más que una absurda barra de estado del MSN. “Comiendo con Sara”. Sin embargo no tengo claro que exista un consenso sobre las utilidades reales y el futuro del concepto, una vez más vamos a dar un paseo por nuestras dudas al respecto, que no son pocas.
¿Twitter para que?
Hay quien usa el servicio como escaparate, blogstars exhibicionistas y vouyeurs 2.0 abundan en el ecosistema Twitter, para ellos el servicio es una fuente de información mucho más que una vía de comunicación ¿En qué invierte su tiempo tal o cual líder de la blogosfera?
Hay quien lo usa como medio de comunicación inmediato y directo con clientes y/o usuarios. Feevy, El País, o Edreams. Para algunos un uso inteligente de comunicación unidireccional, para otros mera propaganda oportunista: ahora además de estar en YouTube hay que estar en Twitter.
Hay también quienes con Twitter profundizan en su propia red social, quienes la dotan de un instrumento más de comunicación. Seguramente X no me escriba para decirme que en este momento se encuentra triste o que este fin de semana no estará para nadie, pero yo lo sabré. Y es posible que si no soy un agregador compulsivo de usuarios me importe. También es posible que me entere de que un par de personas que aprecio han quedado en ese bar que tanto nos gusta y me apunte a la reunión aunque en principio no estuviera invitado a la fiesta, incluso, y eso es lo mejor, que me entere cuando ya están en ese bar por la fácil integración con las tecnologías móviles. Para encontrar ese nivel de confianza algunos han decidido ya twittear lejos de mirones.
El valor del Twitt como estilo literario
Pero además las frases breves, el estilo lacónico que impone la caja de caracteres limitados condiciona, es muy apta para comunicar, quizá menos reflexiva y profunda que la tan cacareada y pocas veces cumplida “conversación” entre blogs pero desde luego más activa y efectiva…al menos a corto plazo. Han surgido hasta CMS pensados para ello: Tumblr online o Gelato como script instalable en servidor propio. No lo entiendo muy bien, en realidad el resultado no es nada que no pueda hacerse con WordPress o cualquier otro CMS convencional. Pero eso es lo de menos.
Además el Twitt es idóneo para postear desde el terminal movil, una frase insitu, una instantánea. Parece que algunos ya están montando incluso una redacción distribuida.
Entonces creo que tenemos un lenguaje de mircroblogging conciso para amigos (a los que seguramente no hay que dar tantas explicaciones como a los lectores) y una herramienta que fortalece los lazos comunicativos de tu propia red social, lo que nos lleva a un escenario muy interesante en potencia con mucho terrenos aún por explorar.
De cómo la ruedecita cambió el canon
Cuando uno leía aquello primeros libros de Steve Krug o Nielsen sobre Usabilidad y Arquitectura de la Información el canon era que no debía haber demasiado scroll vertical en portada. ¡No más de tres secuencias de pantalla en portada por Dios! Para ello era menester una buena clasificación de los contenidos, que debían estar convenientemente repartidos en unas cuantas secciones (en no más de tres niveles de profundidad aprox. eso si).
Pero mira por donde que un avance técnico aparentemente tan sencillo como la ruedecita del ratón ha hecho millones de veces menos trabajosa la rutina de bajar el scroll, y mira tu por donde también que al usuario muchas veces le cuesta menos esta acción que la de indagar entre las distintas secciones del sitio, máxime cuando se trata de una primera búsqueda poco prolija. La ventaja es que se minimiza el efecto de la subjetividad de quien ha elaborado el sitio: el usuario no tiene que meterse en la mente de quien ha decidido como y en que orden agrupar los contenidos del site. La desventaja es la de siempre: el atracón.

Resulta además que este nuevo esquema triunfante de navegación viene muy bien a los diarios digitales, con un stock de contenidos casi inacabable (incluso en cada una de sus secciones interiores). En este caso el mecanismo de la ruedecilla es perfecto, porque permite al lector de periódicos reproducir el hábito del lector de prensa impresa: ojear antes de leer.
El nuevo reto es integrar en el espacio limitado de una pantalla toda la retaila de artefactos sociales (valoración de artículos, perfiles de usuario y marquitas de identidad del lector varias) y tendencias multimedia (vídeo, podcast, mayor protagonismo de las galerías fotográficas…), haciendo que le quede espacio a las noticias escritas, que al fin y al cabo siguen siendo a día de hoy la materia prima de cualquier diario. Y ello por no hablar de la porción de tarta creciente de la publicidad gráfica…
Todas estas pequeñas reflexiones sobre tendencias en la arquitectura web vienen motivadas por la salida de la beta pública del nuevo ADN (usuario: adn; clave: adnbeta), que recoge todo lo sugerido en las frases anteriores. Es lo bonito de la web, que está en continua mutación y un cambio aparentemente tan nimio y mecánico como una rueda pueda cambiar muchas cosas.
*Nota: la imagen se la he mangado a Alberto Knapp.
*Nota 2: se trata de otro tema pero ¡qué gran acierto la beta pública de ADN! Impresionante la calidad del feedback recibido.
Buscando un modelo de Periodismo Participativo
El otro día David nos regaló uno de esos largos posts meditados y llenos de conceptos que acostumbra sobre Periodismo participativo al socaire de Ecoperiódico, la última aventura de La Biblioteca de las Indias Electrónicas. El hecho de que David utilice la expresión Periodismo Participativo en lugar del más habitual Periodismo ciudadano (54.600 entradas en Google por 842.000) ya nos coloca en la pista de su conceptualización del mismo como veremos. Más allá de posibles disquisiciones sobre la diferencias entre los términos y sus límites geogáficos (el blog y el medio colaborativo) a menudo se utilizan también para referirse a las mismas realidades.
Tal como yo lo he entendido la gente de Las Indias concibe el Periodismo participativo como un método dentro de la estrategia ciberactivista. Ha de existir una red previa, un grupo de personas relacionadas por un polo de interés común (por ejemplo los temas medioambientales), y el medio ciudadano debe servir para dotar al grupo de “materiales para el debate”. Esto (el debate, la conversación) se producirá posteriormente sobre esos temas que se han puesto sobre la mesa entre todos, y se producirá de manera distribuida. En los blogs y como construcción de una identidad a través del diálogo.
Creo que más que una definición es una propuesta, una manera de entender el fenómeno que tendrá sin duda otras formas también en la medida que otros grupos lo entiendan de otras formas. Una estrategia. A mi me parece una visión muy acertada de hacia donde debe encaminarse el Periodismo Participativo, pero esto lo dejo para la última parte del post. Vamos antes con alguna reflexión que me ha venido a la cabeza.
¿Forman los sitios de promoción de noticias parte del Periodismo Participativo?
En los sitios que siguen el modelo Digg/Meneame encontramos rasgos que podrían desde luego, según que definición del fenómeno adoptemos, llevarnos a la conclusión de que estos sitios participan del concepto. En Meneame (que es el ejemplo que más conozco) existe un grupo de personas que podría identificarse como “una comunidad” en tanto que son nicks recurrentes, algunos de los cuales actuan como líderes (más bien popes), y luego una gran masa informe que se dedica a remover la actualidad informativa, básicamente la de los mass media. De hecho la originalidad de la información se penaliza con votos negativos como el “autobombo”. Aunque pudiera parecer contradictorio con su naturaleza de aspiración “ultrademocrática” Meneame ha adoptado con el tiempo una línea editorial, que coincide bastante con la de los medios de comunicación privados que tienen como ideario la socialdemocracia más superficial.
Tienen pues línea editorial (como los medios de toda la vida), las noticias son aportadas por los usuario y hay algo que podría identificarse como una comunidad ¿Es entonces Meneame Periodismo Participativo? No desde luego siguiendo el modelo indiano, puesto que no es más que un gran centrifugador de noticias que no promueve ninguna reflexión posterior. A lo sumo retroalimentará a blogs solipsistas que lejos de entrar en debate con otros o crear identidades de red serán pequeños altavoces del discurso oficial.
Adoptando el modelo indiano
Como ya has leído un poco más arriba el modelo de Periodismo Participativo descrito por David me satisface, trataré ahora de explicar por que, pero primiero necesito poner brevemente la cuestión en antecedentes.
Es un hecho sin discusión que la extensión de las tecnologías de la información en las últimas décadas ha proporcionado en Occidente posibilidades sin parangón para difundir los mensajes. Sin embargo esto ha sucedido en un momento histórico en el que, sobre todo en Europa y el resto del Primer Mundo, existen ya una serie de mensajes interiorizados casi de una manera teocrática que articulan nuestra forma de vida ¿el resultado? El efecto multiplicador opera en la red asentando ese “Pensamiento Único”.
La información está en manos de empresas privadas de comunicación (en realidad empresas que son mucho más que eso). Estas empresas curiosamente se encuentran cómodas en el actual marco de Estados nación pese al transnacionalismo imperante en el ámbito económico. Ellos siguen siendo sus policías y defendiendo sus intereses de clase, de manera que estas empresas de comunicación siguen contribuyendo a la reproducción de los esquemas mentales dominantes.
Estoy seguro de que quedan formas de vida fuera del pensamiento único, especialmente fuera de la vieja y apoltronada Europa. A este respecto supongo que no es casualidad que dos de los ejemplos más importantes de Periodismo participativo, Atina y Oh My News hayan surgido fronteras afuera.
Por estas razones tienen sentido los límites que la gente de Las Indias se han impuesto a su práctica del Periodismo Participativo. Las noticias son una representación aproximada de la realidad (”lo que pasa”), una representación que no tiene porque coincidir con la realidad que pasa cada día por las pantallas de nuestras televisiones, de las de nuestros ordenadores o de las del metro (mis vecinos de Madrid entenderán bien esto último).
En una Europa donde no cabe ningún planteamiento de democracia fuera del Estado nación (ni del actual modelo representativo), que no concibe la existencia de más violencia que la representada por un demonio que nos amenaza desde fuera de nuestro campo de fuerza de seguridad, donde en definitiva, sólo existe una verdad repetida y “meneada”, es necesario un esfuerzo para reordenar lo que sabemos del acontecer de los días. De esta manera, pudiendo empezar el debate desde otras representaciones del paisaje nos será más fácil llegar a conclusiones menos guiadas.
Pisando mapas. Algunas incertidumbres respecto del interfaz
Estamos en estos tiempos de web 2.0 (veremos lo que nos depara la 2.x) pisando mapas. Cada poco tiempo nos llega una nueva remesa de Mashups sobre Google Maps y esto me llevaba el otro día a reflexionar sobre el concepto de “presencia” en internet. Se supone que la red por su propia naturaleza es una destructora de las barreras geográficas, un entorno en el que gentes con afinidades identitarias comunes pueden encontrarse importando muy poco o nada su ubicación física en el planeta Tierra, y sin embargo es en este momento cuando está surgiendo un mayor interés por la geolocalización.
Frecuentemente vemos como nuestros contactos en la red de twitter nos informan de que “estoy cogiendo un tren para Bilbao“; o nos transustanciamos en la omnipresente banderita roja de Google Maps para indicar en Tagzania que pedazo de tierra pisamos (recientemente también a través de twitter por cierto)
¿Estamos ante una paradoja o ante una integración más natural de la red en nuestras vidas? ¿Se trata de la reticencia a deshundir nuestras raices de la madre tierra o de la aceptación de las redes telemáticas como un ámbito de relación social más? Yo no lo sé, este post va de preguntas, no de respuestas.
El fenómeno de la geolocalización no ha hecho más que empezar me temo, y tecnologías como RFID nos ponen en la pista de un mundo en el que podremos tener más control sobre las cosas…y en el que podremos escapar más dificilmente al control.
Pero es que la cosa va un poco más allá, y si la cartografía es el interfaz estrella de la web 2.0 otros interfazes más ligados si cabe al “mundo físico” se abren camino en la internet que se vislumbra. Hablamos de metaversos como Second Life, que suponen una vuelta a la corporeidad y a las tres dimensiones en la navegación.
Como os decía más arriba esto trataba de ser un post para ordenar mis ideas, un fragmento más descriptivo que analítico que surge de la perplejidad de ver como un medio que ha roto las barreras geográficas inicia un camino de creación de geografías “tradicionales”.
¿Un blog de empresa? Mejor varios
Cada vez son más los ejemplos de blogs corporativos, más aún, cada vez son más los ejemplos en los que encontramos no sólo un blog como vehículo de comunicación de una empresa, sino toda una plataforma de blogs mantenidos por los empleados de la empresa.
En un principio los blogs surgieron en las empresas de manera espontánea, como iniciativa de un empleado que volcaba en él su actividad profesional. Pronto las empresas vieron el gran potencial comunicador de la nueva herramienta y la hicieron suya. Al principio, lógicamente, las del sector informático, como Microsoft o Macromedia, pero poco a poco el fenómenos se está extendiendo a todo el espectro de negocios.
Hoy en día, y desde que Howard Dean asombrara al mundo con su utilización en las primarias del partido demócrata no hay candidato sin su propio blog; cada vez más campañas promocionales utilizan uno; las empresas que ofrecen servicios como Orange; el personal del Instituto de Empresas; o las consultorías, para las que el valor de tener una ventana en la que exponer su posición experta es impagable.
Sin embargo la vía de blogging corporativo más interesante en nuestra opinión es aquella que promueve la comunidad dentro de la propia empresa, animando a sus propios trabajadores a mantener una pequeña o gran constelación de bitácoras (cada cual según sus posibilidades) que proporcionan a la compañía:
- Fortalecimiento de cultura corporativa: ofrecer transparencia, información sobre la manera de funcionar de la empresa, cohesión de cara a dentro y un sinfín más de ventajas.
- Presencia en Internet, ayudando a los dos tipos de posicionamientos imprescindibles para disfrutar de una situación ventajosa enla red, el posicionamiento en buscadores y el posicionamiento como agente creador de valor en la red (prestigio+visibilidad).
Huelga decir que esto es sólo posible con trabajadores contentos en su puesto de trabajo y realizados, pero ese es tema para otro artículo.
En este sentido tenemos ejemplos como los blogs de la compañía Sun o la empresa de consultoría Jupitermedia, en la cual cada consultor tiene su propio blog (y todos están contenidos a su vez en un portal corporativo). Este es ahora el camino.