Neutralizar los estilos del navegador
Una de las primeras cosas de las que uno se da cuenta cuando empieza a diseñar páginas es que las webs no se ven igual en los distintos navegadores. No estoy hablando de la bonita costumbre de las distintas versiones de Internet Explorer de pasarse las especificaciones por el forro, sino de un estilo por defecto que tienen los distintos elementos del HTML. Así no sólo las tipografías del Explorer se verán más grandes que las de los navegadores basados en motores Gecko, sino que el alto de línea, el margen de los H1 y un sin fin de detalles renderizarán de manera muy distinta dependiendo de con que programa abras la página.
En mi opinión no hay que obsesionarse con que cada página se vea milimétricamente igual en todos los navegadores, no estamos hablando de lienzos sino de pantallas, como no son fotografías sino representaciones de información. Lo importante es que todo sea accesible en cualquier navegador y dispositivo con una consistencia gráfica suficiente. Si eres un maniático lo llevas listo, siempre habrá un navegante que subirá el tamaño de la fuente para sacarte de quicio (y para leerla mejor por supuesto).
Sin embargo está en nuestra mano “resetear” estos estilos por defecto de los navegadores. He encontrado una estupenda recopilación de hojas de estilo iniciales que los corrigen y nos permiten empezar de cero. Hay unos cuantos, yo le he estado echando una ojeada a las del conocido Eric Meyer y las de Aniceto2k