Aún quedan cosas por hablar sobre twitter
Han pasado ya unos meses desde que comenzara la fiebre Twitter, muchos somos los que lo hemos probado desde entonces, muchos los que se han vuelto adictos y muchos los que han criticado su inutilidad por no ser más que una absurda barra de estado del MSN. “Comiendo con Sara”. Sin embargo no tengo claro que exista un consenso sobre las utilidades reales y el futuro del concepto, una vez más vamos a dar un paseo por nuestras dudas al respecto, que no son pocas.
¿Twitter para que?
Hay quien usa el servicio como escaparate, blogstars exhibicionistas y vouyeurs 2.0 abundan en el ecosistema Twitter, para ellos el servicio es una fuente de información mucho más que una vía de comunicación ¿En qué invierte su tiempo tal o cual líder de la blogosfera?
Hay quien lo usa como medio de comunicación inmediato y directo con clientes y/o usuarios. Feevy, El País, o Edreams. Para algunos un uso inteligente de comunicación unidireccional, para otros mera propaganda oportunista: ahora además de estar en YouTube hay que estar en Twitter.
Hay también quienes con Twitter profundizan en su propia red social, quienes la dotan de un instrumento más de comunicación. Seguramente X no me escriba para decirme que en este momento se encuentra triste o que este fin de semana no estará para nadie, pero yo lo sabré. Y es posible que si no soy un agregador compulsivo de usuarios me importe. También es posible que me entere de que un par de personas que aprecio han quedado en ese bar que tanto nos gusta y me apunte a la reunión aunque en principio no estuviera invitado a la fiesta, incluso, y eso es lo mejor, que me entere cuando ya están en ese bar por la fácil integración con las tecnologías móviles. Para encontrar ese nivel de confianza algunos han decidido ya twittear lejos de mirones.
El valor del Twitt como estilo literario
Pero además las frases breves, el estilo lacónico que impone la caja de caracteres limitados condiciona, es muy apta para comunicar, quizá menos reflexiva y profunda que la tan cacareada y pocas veces cumplida “conversación” entre blogs pero desde luego más activa y efectiva…al menos a corto plazo. Han surgido hasta CMS pensados para ello: Tumblr online o Gelato como script instalable en servidor propio. No lo entiendo muy bien, en realidad el resultado no es nada que no pueda hacerse con WordPress o cualquier otro CMS convencional. Pero eso es lo de menos.
Además el Twitt es idóneo para postear desde el terminal movil, una frase insitu, una instantánea. Parece que algunos ya están montando incluso una redacción distribuida.
Entonces creo que tenemos un lenguaje de mircroblogging conciso para amigos (a los que seguramente no hay que dar tantas explicaciones como a los lectores) y una herramienta que fortalece los lazos comunicativos de tu propia red social, lo que nos lleva a un escenario muy interesante en potencia con mucho terrenos aún por explorar.
El poder de las redes en papel
Los que seguimos habitualmente las andanzas indianas hemos estado al tanto de todo el proceso de gestación y “postproducción” de El poder de las redes. Leemos en distintos sitios que el libro va a ser publicado en papel en Argentina por la Fundación Generación Libre. El estreno no puede ser más lujoso: en la embajada española presentado por Rafael Estrella, el embajador.
No diremos que el libro cruza el charco porque seguro que mucha gente lo ha leído ya en El Nuevo Mundo pero ahora llegará a más personas que además se lo podrán llevar al cuarto de baño ¡Enhorabuena!
Igual este no es el mundo virtual que necesitamos
David cuenta que Second Life tuvo ayer su propio Crack del 29. Se une así a muchas voces que están hablando del neufragio del mundo virtual bandera. A mi se me ocurre un reflexión que seguro que nada o poco tiene que ver con su gracia o desgracia económica ¿No tendría más sentido crear un mundo virtual que mejorara el “mundo físico” en lugar de replicar el mundo a menudo feo que nos gastamos? Sí, lo se, lo relamente interesante es que no tuviéramos que diferenciar ambos planos, los dos forman parte de nuestras vidas, del mundo por lo tanto. Pero lo mismo no era un mal principio para los cimientos de un mundo mejor…