De cómo la ruedecita cambió el canon
Cuando uno leía aquello primeros libros de Steve Krug o Nielsen sobre Usabilidad y Arquitectura de la Información el canon era que no debía haber demasiado scroll vertical en portada. ¡No más de tres secuencias de pantalla en portada por Dios! Para ello era menester una buena clasificación de los contenidos, que debían estar convenientemente repartidos en unas cuantas secciones (en no más de tres niveles de profundidad aprox. eso si).
Pero mira por donde que un avance técnico aparentemente tan sencillo como la ruedecita del ratón ha hecho millones de veces menos trabajosa la rutina de bajar el scroll, y mira tu por donde también que al usuario muchas veces le cuesta menos esta acción que la de indagar entre las distintas secciones del sitio, máxime cuando se trata de una primera búsqueda poco prolija. La ventaja es que se minimiza el efecto de la subjetividad de quien ha elaborado el sitio: el usuario no tiene que meterse en la mente de quien ha decidido como y en que orden agrupar los contenidos del site. La desventaja es la de siempre: el atracón.

Resulta además que este nuevo esquema triunfante de navegación viene muy bien a los diarios digitales, con un stock de contenidos casi inacabable (incluso en cada una de sus secciones interiores). En este caso el mecanismo de la ruedecilla es perfecto, porque permite al lector de periódicos reproducir el hábito del lector de prensa impresa: ojear antes de leer.
El nuevo reto es integrar en el espacio limitado de una pantalla toda la retaila de artefactos sociales (valoración de artículos, perfiles de usuario y marquitas de identidad del lector varias) y tendencias multimedia (vídeo, podcast, mayor protagonismo de las galerías fotográficas…), haciendo que le quede espacio a las noticias escritas, que al fin y al cabo siguen siendo a día de hoy la materia prima de cualquier diario. Y ello por no hablar de la porción de tarta creciente de la publicidad gráfica…
Todas estas pequeñas reflexiones sobre tendencias en la arquitectura web vienen motivadas por la salida de la beta pública del nuevo ADN (usuario: adn; clave: adnbeta), que recoge todo lo sugerido en las frases anteriores. Es lo bonito de la web, que está en continua mutación y un cambio aparentemente tan nimio y mecánico como una rueda pueda cambiar muchas cosas.
*Nota: la imagen se la he mangado a Alberto Knapp.
*Nota 2: se trata de otro tema pero ¡qué gran acierto la beta pública de ADN! Impresionante la calidad del feedback recibido.