"Partiendo hacia algún sitio bueno"

Meter Meneame en el blog. Qué mala idea

Leo de rebote que Enrique Dans está de estreno. En su blog se inaugura un plugin hecho por la gente de Blogstudio que permite incorporar a una entrada meneada los comentarios que esta entrada reciba en Meneame.

Parece que en un principio los comentarios aparecían mezclados con los que se producían en la entrada del blog de Dans con sólo un fondo de distinto color con el galimatías que esto debía suponer. Ahora mismo lo que han hecho es desplazar los comentarios importados y en naranjita debajo de los comentarios del propio blog.

A simple vista el plugin puede parecer un hallazgo técnico que deriva en un incremento del flujo conversacional pero ¿es esto así? No en mi opinión:

  • Es un paso más a reforzar la tan cacareada conversación en un sentido contrario a como algunos lo entendemos: sobre todo blog a blog y no en el área de comentarios. Hace unos años esta perspectiva que se me antoja como generadora de más riqueza tenía mucha difusión pero a día de hoy parece derrotada.
  • Un blog pertenece a una red, a una comunidad en no pocos casos y los comentaristas desarrollan una cultura propia o participan de ciertos rasgos identitarios comunes. Por supuesto también hay viajeros ocasionales que desembarcan en el site y que no dejan de percibir el tejido social que allí hay. En el caso de Meneamé también existe una comunidad de usuarios, una comunidad con sus propias reglas internas que nada tienen que ver con los del blog donde se publica la noticia original. El resultado de esta difícil mixtura que proponen Dans y la gente de Blogstudio es el galimatías, la estéril descontextualización de dos comunidades distintas.

Para más inri no han tardado en pedir los comentaristas una opción que discrimine los comentarios “de calidad” de los que carecen de ella. Cómo no podía ser de otra manera a través del karma del usuario.

Sinceramente: pasando de sociedades de púlpitos y masas enardecidas

Mirar hacia atrás para soñar el camino

Poco a poco entramos en esos extraños días de verano que no pertenecen ni a las vacaciones ni son aún horas de trabajar a destajo. Momento idóneo para mirar atrás y adelante, para hacer balance del recorrido y planificar el próximo viaje.

Intropía hace ahora un año además, un periodo típicamente apto para las recapitulaciones. ¿Ha merecido la pena la aventura? En ese debate estamos estos días los cuatro miembros de nuestra modesta empresa-hogar, y el veredicto es sin duda afirmativo, aunque parece claro que todos tenemos inquitudes nuevas, ganas de dar un pequeño viraje en nuestro mapa.

¿Qué hemos hecho hasta ahora en Intropia?

Durante este año hemos desarrallorrado un ramillete de actividades realmente diverso que nos ha servido para que poco a poco naciera una estructura interna , cierta división del trabajo y sobre todo una rutina efectiva de comunicación y decisión entre los cuatro intrópicos (recordad que cada uno trabaja desde su propia casa)

Intropía como proveedor de contenidos. Se puede decir ahora que el impulso definitivo para la creación de Intropia fue un proyecto editorial. Se trataba de la creación de una gran red de blogs que debía servir de soporte de contenidos a una de las más importantes redes de publicidad en internet de España. El reto fue bonito: conceptualizar temas, implementar, dar diseño e identidad a cada blog y sobre todo, la parte más gratificante, el trato con un equipo de redactores profesionales a los que desde aquí nos gustaría reconocer su papel protagonista.

Intropía como estudio de diseño. Hemos participado a lo largo de este año en el diseño e implementación de un buen número de webs, algunas como “mano de obra” para otras empresas, como puede ser el caso de los blogs promocionales de las películas Planet Terror o Death Proof, o el blog de marca de Subaru y Saab (actualmente con otro diseño ya), o bien directamente para clientes nuestros. En este capítulo nos sentimos muy orgullosos del trabajo realizado para la editorial MC, para la que hemos rediseñado por completo los sitios de las revistas TCN y Dat TI. El CMS elegido es Wordpress ¿a qué no pensasteis que pudiera ser apto para un portal tan completo? Otras colaboaciones con ellos están en marcha también, como no relacionadas con el universo blog.

Intropía como consultora de internet y Nuevos Medios. Hicimos también nuestros pinitos en consultoría, elaborando un detallado informe sectorial sobre el sector del vino en internet y diseñando un plan de acción para una importante bodega andaluza.

En el camino quedaron también algunas reuniones de trabajo para colaborar en un ilusionante proyecto con la gente de Las Indias. Seguramente no era el momento pero surgirán muchos más. Desde aquí nos gustaría agradecerles todo todo el apoyo que nos han dado durante este año ¡nos debemos unas cervezas!

El “qué queremos hacer” durante este próximo año lo estamos debatiendo estos días, el
intercambio de ideas no ha hecho más que empezar y nuestras conversaciones en la red vibran. Un par de reuniones presenciales y ya podremos adelantaros algo en esta misma pantalla. El viaje está empezando.

Paul Otlet ya lo sabía

Para los que nos dedicamos o en algún momento nos hemos dedicado a la profesión bibliotecaria el nombre de Paul Otlet inevitablemente nos suena porque es uno e los padres de la Biblioteconomía. Es el culpable por ejemplo de que exista la CDU (Clasificación Decimal Universal) que es el sistema de clasificación que usamos en las bibliotecas públicas españolas.

Leo en Clipset un articulillo donde quiere también situarlo en los principios (conceptuales) de Internet. Por supuesto que en 1934 Otlet no tenía ni la menor idea de lo que era un ordenador pero si intuía que la vieja tradición ultracentralizada de las bibliotecas tendría que dejar paso a flujos de información mundiales.

Mucho antes de que ArpaNet fuese un proyecto, un abogado belga describió un mundo interconectado donde “cualquiera, desde su sillón, pudiese contemplar toda la creación”. Era 1934 y Paul Otlet (que ese es su nombre) dibujó el esquema de una red mundial de dispositivos (o “telescopios eléctricos” como él los denominó) que permitian buscar y obtener información de una “biblioteca” de documentos, imágenes, sonidos y hasta vídeos entrelazados. No en vano también sentó las bases de la actual bibliografía.

Esta idea también permitiría mandar mensajes, compartir información e incluso crear grupos de amigos a distancia. Acertó tanto en su concepto, que hasta le puso el nombre de “réseau” que se traduce curiosamente como “red”.

Y más

Intertextualidad y redes

“Ya no quedan más citas. La lengua es un sistema de citas”.
El libro de arena. Jorge Luis Borges.

Estos días de atrás he estado liado con (entre otras cosas) un artículo sobre la literatura brasileña, su acceso traducido al castellano en bibliotecas y sobre todo en internet. Es una cosa un tanto loca para la que me lió Martín Yriart, un usuario maravilloso e ilustre de la biblioteca donde trabajo.

Ese es un asunto que no viene a cuento y del que quizá sepáis algo más cuando el texto se haya publicado en la revista online donde va a aparecer publicado, lo introduzco porque fue durante la redacción del mismo cuando he reparado entre la relación entre lo que en teoría literaria se entiende por “intertextualidad” y el lenguaje hipertextual.

En teoría literaria se entiende por intertextualidad la relación que los textos tienen entre sí, la manera en como estos se comunican para configurar el universo propio de cada texto. Posteriormente el lector que conozca los textos que han servido de alimento al autor para llegar a configurar ese pensamiento (o ese estilo), sus circunstancias vitales o su contexto social, podrán descifrar el texto con una mayor precisión y complejidad.

A primera vista el lenguaje hipertextual es precisamente un texto que trata de mapear con sus vínculos las referencias. Un recurso mucho más rico que un sistema académico de citas que puede además dar pistas sobre influencias que van mucho más allá de las meramente “intelectuales”.

Después de esta primera aproximación intuitiva ha bastado con subir la barbilla y mirar un poco a mi alrededor para darme cuenta de que mucho se ha escrito ya en este sentido acerca de Intertextualidad:

Así llegamos de entrada a la posibilidad de enunciar una teoría de las redes de textos, un sistema global de comprensión e interpretación de la literatura con todos sus textos incluidos (en teoría, ya que no es posible abarcar realmente todos los textos de todas las lenguas y culturas de todas las épocas)…

…Así se construye una red, y luego, o al lado otra red, y otra; hasta llegar a las redes, multitud de redes entretejidas que serían una red global invisible, dada su extensión y sobre todo su densidad…

Las redes textuales semejan de entrada la intertextualidad, y esta se construye como una gran biblioteca que serían todas las bibliotecas unidas (virtualmente) con todos sus textos enlazados o relacionados entre si…

Son unas cuantas frases entresacadas de Intertextualidad. Redes de textos y literaturas transversales en dinámica intercultural (Jesús Camarero, Anthropos, 2008), una selección nimia que seguro traiciona parte del contenido original y sobre todo margina aspectos importantes del libro, pero que también nos sirve para darnos cuenta como el paralelo intuido entre la dinámica de las redes y la literatura no era una ocurrencia cogida por los pelos. A mi el paralelismo me sirve, para encontrar una bonita metáfora que ayuda a comprender la dinámica de esta sociedad reticular en la que nos desenvolvemos cada día, de cómo es posible viajar transversalmente por infinitos continuos sociales (a veces plasmados en letras o imagen), entre las categorías monolíticas (nación, lengua, cultura…y mil más) que los humanos nos empeñamos en esculpir monolíticamente.

La cultura popular como gasolina y el Procomún como vehículo

Entre 2006 y 2007 el colectivo Wu Ming escribió una interesante trilogía de artículos en los que se analizaba la cultura popular de masas de nuesto tiempo, según ellos caracterizada por una creciente complejidad y la apertura a la interactividad con el consumidor de dicha cultura.

Wu Ming Foundation
(este es el nombre completo) es un grupo de narradores italianos provenientes de Luther Blisset Project. Cinco autores que no se dejan fotografiar y renuncian a su nombre porque privilegian la importancia de su obra, y que ofrecen la descarga de sus libros, pese a lo cual sus novelas Q o 54 han sido importantes éxitos editoriales.

No parece casualidad la similitud entre varios grupos que partiendo de posiciones distantes han utilizado el arte, la red y la acción común como armas para la reivindicación en la Sociedad Red. Igual que los Wu Ming huyen de los flashes las ciberfeministas de VNS Matrix lanzaban manifiestos o las Guerrilla Girls llevaban a cabo sus performances ocultando sus rostros tras máscaras de gorila. Se puede intuir cierta lógica interna operando dentro de estos grupos de agitación cultural.

La gente de Wu Ming se basa en estudios de Henry Jenkins (MIT) o Steve Johnson para llegar a las siguientes conclusiones:

-Los productos culturales actuales revisten una complejidad mucho mayor que los de hace treinta años. La cultura pop es cada vez más compleja y sin embargo llega a una masa creciente de personas.

No les faltan razones para firmar esto, comparar el ritmo, la cantidad de subtramas o lo fragmentado de la narración de cualquier serie actual tipo Perdidos, o de películas estructuralmente complejas y sin embargo exitosas como como El club de la lucha, con los productos de antaño nos hace darnos cuenta de que las actuales exigen una mayor atención y capacidad cognitiva. Lo mismo sucede con los denostados vídeojuegos (auténticos universos virtuales se contraponen a la simplicidad del comecocos), los dibujos animados (Hanna y Barbera frente a Los Simpsoms) y hasta la telebasura: no es lo mismo la atención exigida por el Un, Dos, Tres de nuestra infancia con la complejidad de las redes sociales mostradas en la pantalla en programas cono el Gran Hermano, por aburridas que estas puedan parecernos. Y a este respecto recordar que aquí no estamos hablando de calidad artística, que a menudo no tiene nada que ver con la complejidad formal, sino de exigencias cognitivas para el espectador/consumidor.

-Esta cultura pop contemporánea llega a las masas y da lugar a un fenómeno nuevo: los usuarios lo reelaboran. En internet comunidades enormes de usuarios interactuan entre si y en relación con la obra: crean manuales de vídeojuegos, abren blogs con los detalles de las series y hasta ruedan fan films (películas de bajo presupuesto inmersas en el ecosistema de una película)

No me cabe duda de que el fenómeno está relacionado con lo que refiere Pekka Himanen en La ética del Hakcker sobre la actual profesionalización del ocio.

Así mismo este fenómeno cabría ponerlo en relación con la llamada web 2.0, una amalgama de tecnologías que han eclosionado en internet y que promueven la sociabilidad alrededor de comunidades online. Como en esta, hasta ahora más que de creación estamos en un momento en el que los usuario “aportan” contenido alrededor de un foco, bien sean artículos de la Wikipedia, bien sean mapas de la isla de la serie Perdidos. Sin embargo se espera una superación de este momento en el que la creación no necesariamente se centre en focos únicos y la creación sea realmente colectiva. En la red no hará falta un YouTube, repositorio casi único y mundial de vídeos propiedad de Google, y la cultura de masas será finalmente creada y consumida por las masas.

-En estos artículos Wu Ming se adhiere a las teorías expresadas por Steve Johnson en Everything bad is good for you (Penguin, 2006) según las cuales la creciente complejidad de la cultura pop ha limentado nuestros cerebros con una dieta tan portentosa que ha producido un aumento constante de las capacidades cognitivas y los cocientes de inteligencia. Exactamente lo contrario de la opinión común: que “televisión y vídeojuegos son el opio del pueblo”.

En este punto no vamos a entrar, queda fuera del alcance de este artículo y desde luego creo que pide un debate en el ámbito de la Psicología.

-La narrativa Transmedia (Henry Jenkins) como forma de narración propia del siglo XXI. De lo que se habla aquí es de entender (más allá de la ocasión para el merchandising que ve la industria) que hoy es posible construir universos que se despliegan en varios soportes y que tienen varios autores. Muchas tramas de una historia, como sucede con películas, vídeojuegos, animes, cómics o fan films de por ejemplo Matrix. Todas ellas independientes (se pueden ver pos si solas) pero compartiendo un mismo contexto.

-Por último los autores ser refieren a la necesidad de “abrir el código” de la literatura (en su caso), de sacar las historias no sólo a distintos medios sino también a autores, un autor social a modo de gran cadaver exquisito.

Como podemos ver Wu ming hace un agudo análisis de la cultura del siglo XXI que está naciendo que se puede extender a anillos más amplios de la sociedad actual más allá de la literatura o el cine. Es lo que hemos hecho unos párafos más arriba al relacionarlo con la llamada web 2.0 por ejemplo, pero no nos sería demasiado complicado ampliarlo a otros anillos del contínuo social.

Lo más interesante de los puntos comentados resulta reflexionar sobre como el bombardeo de estímulos que produce la cultura contemporánea unido a las oportunidades que nos brindan las Tecnologías de la Información producen ciudadanos con más armas cognitivas para enfrentarse al mundo. Sin embargo para que esa ciudadanía creadora, productora de información y que articula sus relaciones políticas reticularmente, pueda actuar de forma realmente crítica debe ser libre de tener cierta capacidad de decisión al orientar dichos estímulos, los conciudadanos deben poder compartir no sólo sus creaciones sino también las creaciones que otros llevaron antes a cabo: nadie salvo los Dioses son capaces de crear desde la nada. Es decir, deben redifinirse las reglas de la llamada propiedad Intelectual, debe potenciarse el Procomún.

Procomún
(del inglés Commons) dertermina un regimen jurídico que afirma la propiedad colectiva de un bien, y en negativo la imposibilidad de que nadie se apropie de su titularidad. No se trata de algo nuevo, todos conocemos los espacios comunes de los que disfrutamos en municipios (calles, parques, etc), ecos lejanos de los ejidos o zonas de propios y comunes de disfrute económico para la comunidad exitentes durante el Antiguo Régimen en toda Europa. En los últimos años se ha generalizado el uso del término de manera un tanto reivindicativa con el caso de éxito probado que supone el modelo del software libre como punta de lanza. David Bollier habla de un “redescubrimiento del Procomún”.

Pues bien una afirmación social del Procomún, una reivindicación del avance cultural y cognitivo de las personas y de la libre circulación de las ideas como necesario motor para ello son la basa sobre la que debemos construir un mundo más crítico.

Manifiesto de la Zorra/Mutante

Creo que vais a encontrar en lo sucesivo algún post sobre ciberfeminismo en estas “páginas”. Inauguramos sección con el clásico manifiesto del grupo VNS Matrix, grupo australiano de mujeres artistas que están en la misma génesis del término. En ellas está ya la semilla de la ironía que va a ser constante en las corrientes ciberfeministas, así como algunas de sus preocupaciones básicas: la relación mujer-máquina (hasta llegar al ciborg), el cuerpo, la identidad…

Abres tus alas al viento atómico, que te propulsa de regreso al futuro, una entidad que viaja en el tiempo recorriendo las escurriduras del siglo XX, una maleta espacial, tal vez un ángel alienígena, asomándote a la profunda garganta de un millón de catástrofes.

pantallazo de un millónmillón de máquinas conscientes

arde brillante

usuarios atrapados en el bombardeo estático de las líneas

mirando sin ver la descarga que garabatea en sus retinas calcinadas

convulso en un éxtasis epiléptico

come código y muere

Succionado, absorbido por un vórtice de banalidad. Acabas de perderte el siglo XX. Estás al borde del milenio, ¿cuál?, ¿eso qué importa?

Lo cautivador es la mezcla de fundidos. El contagio ardoroso de la fiebre del milenio funde lo retro con lo posmo, catapultando cuerpos con órganos hacia la tecnotopía…. donde el código dicta el placer y satisface el deseo.

Applets primorosos engalanan mi garganta. Soy una cadena binaria. Soy puro artificio. Lee mi memoria de sólo lectura. Cárgame en tu imaginación pornográfica. Escríbeme.

La identidad se descomprime polimorfa y se infiltra en el sistema desde la raíz.

Partes de un no-todo innombrable cortocircuitan los programas de reconocimiento de código empujando a los agentes de vigilancia, convulsos en un ataque de pánico esquizofrénico, con un colocón de terror, a una hiperunidad frenética que vomita millones de bits de datos corruptos.

¿Qué tiene el nuevo milenio que ofrecer a las sucias masas sin módem? ¿Agua potable a gogó? La simulación tiene sus límites. ¿Están los artistas de las naciones oprimidas en una agenda paralela? ¿No será sólo seleccción natural?

La red es la niña salvaje, zorra/mutante, partogenética del Gran Papá Mainframe. La niña se nos va de las manos, Kevin, es el sistema sociopático emergente. Encierren a sus hijos, amordaza a la zorra con cinta aislante y métele una rata por el culo.

Estamos al borde de la locura y ruge la marabunta de vándalos. Amplía mi fenotipo, baby, dame un poco de ese mágico java negro y caliente del que siempre andas pavoneándote. (Ya tengo el módem entre las piernas). Los defensores del extropianismo estaban equivocados, hay algunas cosas más allá de las cuales no se puede trascender.

El placer está en la de-materialización. La de-evolución del deseo.

Somos el accidente maligno que cayó en tu sistema mientras dormías. Y cuando despiertes, terminaremos con tus falsas ilusiones digitales, secuestrando tu impecable software.

Tus dedos exploran mi red neural. El cosquilleo que sientes en las yemas son mis sinapsis respondiendo a tu contacto. No es química, es electricidad. Deja de toquetearme.

No dejes nunca de toquetear mis agujeros supurantes, ampliando mis fronteras, pero en el ciberespacio no hay fronteras

PERO EN EL ESPIRALESPACIO NO HAY ELLOS

sólo hay *nosotros*

Intentando escapar de lo binario entro en la cromozona, que no es una XXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXXYXX

heterofóllame, baby
la resistencia es inútil
engatúsame, machihémbrame, mapea mi genoma ABANDONADO a imagen de tu proyecto

implícame artificialmente

quiero vivir eternamente

cárgame en tu brillante, brillante futuro de PVC

CHÚPAME EL CÓDIGO

Sujeto X dice que la trascendencia se encuentra en el límite de los mundos, donde ahora y entonces, aquí y allá, texto y membrana hacen impacto.

Donde la verdad se esfuma Donde nada es cierto No hay mapas

El límite es NO CARRIER/NO HAY LÍNEA, la súbita conmoción de la falta de contacto, intentar tocar y encontrar una piel fría…

El límite es permiso denegado, visión doble y necrosis.

Donde la verdad se esfuma Donde nada es cierto No hay mapas

El límite es NO CARRIER / NO HAY LÍNEA, la súbita conmoción de la falta de contacto, intentar tocar y encontrar una piel fría…

El límite es permiso denegado, doble visión y necrosis.

Error de línea de comandos

Los párpados caen como cortinas de plomo. Hielo caliente besa mis sinapsis en una carrera e(x/s)tática. Mi sistema está nervioso, mis neuronas aúllan – dibujando una espiral hacia la singularidad. Flotando en el éter, mi cuerpo se comprime.

Me convierto en el FUEGO.

Incéndiame si te atreves.

VNS Matrix, abril de 1996.

[Traducción: Carolina Díaz Soto]

Instrumentos para redes sociales y la suplantación del término

No paro de escuchar hablar de redes sociales. Se refieren, claro, a Facebook, a MySpace y hasta a canales de comunicación como twitter. En realidad las redes sociales, quiera decir la gente lo que quiera decir cuando utiliza el término, están de moda y todo cabe en su generoso saco. Un modelo cerrado, lleno de carencias.

En realidad las redes sociales no son esas herramientas con las que contínuamente se confunden (en todo caso instrumentos para que una red social se desarrolle o desenvuelva), son sencilla y llanamente grupos de personas conectados.

La blogosfera (o las blogosferas) contienen miriadas de redes sociales pero seguramente nos faltan aún herramientas para conectar esas comunidades de interés. Feevy va en ese sentido, Gravatar también (recordemos que lo compró el propio wordpress) y por supuesto la RMD. Existen actualmente algunos proyectos que van en este sentido, algunos siguen la senda de la primera de las definiciones de red social, la cerrada al estilo Facebook, y tratan de desarrollar una herramienta libre para comunidades basada en WP. Se trata de BudyPress, sobre Wordpress Mu

Por otro lado tenemos otros con un espíritu más distribuido, que conozca, DiSo: Distributed Social Networking applications que pretende utilizar la popular plataforma de blogging y combinarlo con Open ID, Microformatos y Oauth. Detrás del proyecto está Chris Messina (que también es responsable del protocolo libre para APIs auth).

Ambos proyectos se basan en el desarrollo de plugins que vayan añadiendo a los blogs listas de contactos, perfiles, etc. Estaremos atentos, muy atentos, a como evolucionan las cosas en los próximos tiempos.

Internet no aisla (aunque ya lo sabíamos)

Pregunta. Esta investigación muestra que Internet no favorece el aislamiento, como muchos creen, sino que las personas que más chatean son las más sociables.

Respuesta. Sí. Para nosotros no es ninguna sorpresa. La sorpresa es que ese resultado haya sido una sorpresa. Hay por lo menos 15 estudios importantes en el mundo que dan ese mismo resultado.

P. ¿Por qué cree que la idea contraria se ha extendido con éxito?

R. Los medios de comunicación tienen mucho que ver. Todos sabemos que las malas noticias son más noticia. Usted utiliza Internet, y sus hijos, también; pero resulta más interesante creer que está lleno de terroristas, de pornografía… Pensar que es un factor de alienación resulta más interesante que decir: Internet es la extensión de su vida. Si usted es sociable, será más sociable; si no lo es, Internet le ayudará un poquito, pero no mucho. Los medios son en cierto modo la expresión de lo que piensa la sociedad: la cuestión es por qué la sociedad piensa eso.

Completo en El País

Buscando a la web semántica desesperadamente

Hace ya muchos años que venimos escuchar hablar de la web semántica como horizonte técnico de cómo debe ser la Internet del futuro, antes de que la fiebre 2.0 se nos viniera encima. Para recordar en que términos estamos hablando podéis releer el artículo ya clásico de Tim Berners-Lee, James Hendler y Ora Lassila titulado precisamente The semantic web.

En ese transcurso de tiempo en el que no hemos escuchado hablar más que de 2.0 ha habido algunos avances en lo tocante a hacer de Internet un páramo más semántico, como por ejemplo los microformatos, aunque otras iniciativas bastante oídas en su momento y muy ambiciosas como la de extensión de ontologías parecen bastante venidas a menos.

La próxima Internet que viene (y que ya se nos echa encima) es la web 2.1, una Internet más descentralizada que la actual fase que se caracteriza además porque los usuarios no sólo comparten e interactuan (característica actual del momento 2.0) sino que además crean, comparten procesos creativos. Pero para que sea posible tejer esto desde nuestras trincheras necesitamos un avance significativo en ese horizonte de la web semántica.

Pondré un ejemplo. Wikipedia es un gran repositorio construido de manera colaborativa, la punta de lanza de la web 2.0, pero no deja de ofrecer una sola versión de la realidad, un repertorio centralizado en el que además hay una serie de cabezas organizadoras (bibliotecarios y administadores de la Wikipedia). En la web 2.1 pueden surgir muchas enciclopedias que ofrezcan la versión de muchos grupos o individuos, pero para que nosotros podamos acceder a ellas necesitamos algo más que Google, necesitamos agentes un poco más inteligentes a los que seamos capaces de interrogar de manera efectiva, y para ello necesariamente los documentos deben tener una carga semántica mayor que la actual.

Existen por ejemplo un magnífico subconjunto de Wikipedia llamado Dbpedia expresado en RDF. Fijaos lo que preguntó Mort utilizándolo:

jugadores de futbol que llevan el número 11, juegan en un equipo con un estadio de más de 40000 espectadores y han nacido en un país con más de 10 millones de habitantes

Utilizando la Wikipedia y su marcado semántico te da la respuesta, el país de origen y el equipo de fútbol. Pues de lo que se trata es de que no sólo podremos hacer este tipo de preguntas tendremos que preguntar fuera de wikipedia, tendremos que preguntar para todo el orbe y la plasmación de las infinitas sensibilidades.

Por eso la web 2.1 necesita que nos tomemos muy en serio a la web semántica.

Wikis, WikiST y las mesas redondas

Ayer nos pasamos por el WikiST, evento que se celebraba en Madrid sobre las posibilidades de los wikis en diversos ámbitos y la necesidad de crear estándares. Las jornadas se presentaron el miércoles 18 y se celebraron ayer a lo largo de todo el día, nosotros tristemente sólo pudimos pasarnos por las últimas ponencias, las de la mesa Wikis para la producción de conocimiento, moderada por Tíscar y en la que participaron David Gómez, Josefa Abaitua y Enric Senabre.

Mi sensación, la de casi siempre últimamente, es que este tipo de eventos en los que un grupo reducido de los participantes están arriba y el resto abajo se reducen a la autopresentación de los oradores (esencialmente por falta de tiempo), que normalmente no conocen a la audiencia y no saben donde poner el listón, que temas interesan… Al final se abre un turno de preguntas, más interesante cuanto más se parece a un debate y menos a una entrevista, donde llegan a plasmarse de verdad los argumentos, a ejemplificarse y explicarse las ideas, hay cierto intercambio y varidad de propuestas…pero siempre falta tiempo para esta fase. He estado en algunas charlas que se han celebrado alrededor de mesas (bastante grandes en ocasiones) y normalmente el resultado ha sido mucho más satisfactorio.

En el “debate” de ayer, y me refiero sólo a esa última charla claro, además me pareció que el tema estaba poco presente en las charlas de los ponentes, poco se habló de estándares más allá de vaguedades muy oídas sobre rss y sólo en el tiempo del debate se sacaron los temas de la necesidad de descentralizar el conocimiento generado en los wikis (modelo antagónico a una wikipedia omnipresente en la charla) y encontrar herramientas, estándares, que nos permitan construir repositorios ad hoc, uno para cada uno y cada vez. Sólo entonces salió a colación un concepto que me parece claro: los microformatos.

Por lo demás mucho entusiasmo con respecto al invitado estrella, el wiki, y poca diferenciación entre concepto y herramienta. Como concepto, una escritura colaborativa, un contenido de ida y vuelta, no me cabe duda que triunfará , de hecho ya lo está haciendo: ¿qué filosofía hay detrás de Google Docs y similares? Su potencial básicamente reside en la idoneidad para procesos de documentación colectivos. Como herramienta, mediawiki y similares son cómodos también como cuaderno de notas, pero no estoy nada de acuerdo con la idea (muy mencionada ayer) de que esto sea un wiki, despojado de la filosofía de edición abierta no es más que un asistente para escribir y esructurar html.

Por otra parte tengo la impresión de que la popularización de la herramienta (y ya son años de wikis sin que que que estos lleguen a “las masas”) tiene que venir por la superación del actual estandar mediawiki, o al menos de su sustancial mejora en algunos aspectos: los actuales wikis son poco usables para el usuario medio, muy poco flexibles y tienen una curva de aprendizaje importante.

Ayer el ámbito era muy académico, y de la misma manera que el html nació con la intención de estructurar información sin tener en cuenta la presentación (luego vendrían las hojas de estilo a subsanar esta carencia) ayer las gentes de ámbito universitario que componían esencialmente la mesa no dieron importancia a este detalle: para que el wiki se impusiera (sustituyendo al blog incluso como se afirmó al menos un par de veces) tendría que tener la flexibilidad para adaptarse a la identidad que los usuarios construimos en la red, los wikis que hoy conocemos son demasiado asépticos y por eso los utilizamos más como elementos de trabajo: para componer un libro, ordenar nuestro universo en las contextopedias (y aquí sí entraría en juego la identidad), o documentar un proyecto de software libre.

Pero el wiki (no el mediawiki) tal como yo lo entiendo es por definición colectivo y he aquí otro problema identitario, porque los grupos también tienen identidad pero esta no es sencilla de construir, por eso creo que es más adecuado para grupos con una relación anterior como repositorio colectivo (además de con el actual modelo de “coleción de”, claro).

En cualquier caso no quiero dar la impresión de estar criticando el wikiST, la iniciativa me parece interesante y además los organizadores nos dieron la oportunidad de hablar de todas estas cosas tomando una cañita después ¡A ver si os creeis que normalmente ocupamos nuestros ratos de ocio en hablar sobre wikis!

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