El hacker contra el nativo digital
En Intropía estamos estos días dedicando tiempo a buscar lecturas sobre nuevos paradigmas en educación e elearning, e invariablemente nos topamos con el concepto de Nativo Digital (y su par Inmigrante Digital) como piedra angular sobre la que conceptualizar las nuevas formas de enseñar con TICs.
En este mismo blog ya explicamos que el concepto que acuñara Prensky en 2004 no nos parece útil por reduccionista. Sin duda las formas de enfrentarnos a las nuevas tecnologías están cambiando no sólo nuestra manera de digerir la información sino en general nuestras habilidades cognitivas (lectura transversal y “multitarea”, pérdida de la atención sostenida, etc) pero no existe una adscripción generacional. La definición toma como categoría una observación sociológica, lo que puede tener el efecto perverso en educación de excluir a esos jóvenes “no tan nativos”.
Al margen de la crítica al concepto de Nativo Digital vemos necesario el cambio de foco en el debate, moverlo de la actitud a la aptitud, virar de la colección de habilidades al espírito hacker.
Podríamos acudir al clásico de Pekka Himanen sobre la ética hacker, pero nos fijaremos mejor en la primera de las condiciones que Eric S. Raymond enunció en How to become a hacker:
1. El mundo está lleno de problemas fascinantes por resolver.
2. Ningún problema debería tener que ser resuelto dos veces.
3. El aburrimiento y la rutina son el mal.
4. La libertad es buena.
5. La actitud no es sustitutiva de la aptitud.
Para nosotros este cambio de foco es el que puede ayudar a dar el salto del elearning como proyección del aula a un nuevo tipo de aprendizaje, las mayores incógnitas que tenemos tienen qué ver con las formas de articular este aprendizaje cooperativamente.
*Traducción de los puntos de Rymond tomados de aquí
La información local en el foco
El pasado Café y Periodismo estuvo dedicado a la información local. Pasado el minuto veinte interviene Diego Casado, alma Mater de Somos Centro y uno de los papás de todo el proyecto Somos.
Cumbre Eurolatinoamericana: sigue el debate en la red
Los amigos de las Indias no paran:
El Secretario de Estado para Iberoamérica del Gobierno de España, sr Juan Pablo de la Iglesia, responderá hoy en vídeo directo a los blogueros e internautas latinoamericanos sobre los resultados de la Cumbre UE-ALC a las 17:00hh de Madrid que son las 10:00 en México D.F, las 9:00 en Tegucigalpa, San Salvador, Guatemala, Managua y San José, las 11:00 en Santo Domingo y La Habana; las 10 horas en Bogotá, Quito y Lima; las 11 horas en La Paz y Santiago de Chile; las 12 horas en Buenos Aires y Montevideo y las 10:30 en Caracas. Podéis dejar vuestras preguntas al Secretario de Estado antes y durante el acto en los comentarios a la transcripción en modo texto (que se hará también en tiempo real)
No se lo piedan!
Haciendo barrio (sin que los medios lo entiendan)
Decíamos ayer (o casi) a propósito de los medios hiperlocales, y en concreto de los nuestros, que quieras que no son los que más nos importan, que a base de tropiezos habíamos comprendido que teníamos que convertirnos en contexto dentro del ecosistema de infocumunicación del barrio (pinchar el anterior enlace para comprender que entiendo por semejante palabro), para llegar de verdad a la gente para la que habíamos abierto los periódicos.
En las últimas semanas hemos participado en dos acciones. Como nosotros somos tan partidarios de que la inspiración nos encuentre trabajando como de ir bailando a la revolución (tan partidarios como se ve como de los lemas) ambas tuvieron con un marcado perfil lúdico.
Empezamos el mes como medio oficial y miembro organizador de las fiestas del 2 de Mayo, una festividad muy antigua que desde hace tres años el ayuntamiento ha hurtado al barrio de Malasaña, con la gratificante consecuencia de conseguir que la gente se junte y se organice por si misma. Europa Press no se enteró mucho y nos colocó como “plataforma vecinal”, por lo que otros medios calcando la nota de prensa titularon La plataforma vecinal ‘Somos Malasaña’ organiza un pasacalles para niños con material reciclado.
La semana pasada retomamos una vieja costumbre que teníamos abandonada, la reunión bloguera A las cañas!, que en esta tercera edición organizamos Madrid Me Mata y Somos Malasaña. Un éxito de público que tenemos que decir que a punto estuvo de superarnos: cerca de 400 personas llenaron el barrio el mismo día que el ayuntamiento había programado al ladito el fiestorro oficial. Europa Press incide en su error, en esta ocasión tanto Somos Centro como Somos Malasaña se han convertido en movimientos vecinales. Otros medios a rebufo
Además de darnos la medida de ser percibidos como un ente con cuerpo social, no sólo un puñado de bytes, que es de lo que se trataba, todo esto refuerza la idea de partida de la que nacieron los periódicos Somos: la estructura de la prensa tradicional no tiene capacidad para satisfacer las necesidades informativas más cercanas. Nosotros creemos que siendo barrio estamos en el buen camino.
El monstruo que se comía el lenguaje
Innovación social, responsabilidad social corporativa, licencias libres, empresa abierta, software libre, coworking, redes sociales, Social Media, Open Source, larga cola… En los últimos años estos y muchos otros términos han hecho fortuna en los power points de empresas de negocios y blogs de tipos con corbata (perdón ya no dan la dirección de su blog sino su @ de twitter). Una curiosa mezcla en la que conviven términos más o menos vacuos con conceptos importantes que tienen detrás una larga trayectoria de pensamiento y relexión.
A menudo te encuentras al monstruo sonriente, el que devora conceptos, en conferencias hechas ad hoc para el networking ¡como deglute la palabra “libre” y la devuelve adornada entre “generaciones de valor” y “procedures” varios!
Este monstruo ha estudiado concienzudamente la estrategia de Google (quiero decir que sus profes de management les han enseñado el esquema de sus casos de éxito) y saben que -igualito que en sus presentaciones – el secreto del éxito reside en simplificar, dar eslóganes, en definitiva, vaciar de contenido y desgastar el lenguaje. El monstruo que se comía el lenguaje dice “libre”, sonríe y dice “social”, se ajusta el nudo de la corbata y abre las manos en gesto enfático para decir “sostenible”. Y esas palabras, poco a poco, dejan de explicar lo que venían significando.
Aplicaciones, una lógica nada inocente
Estábamos tan entretenidos y maravillados con los brillantes juguetitos que suponen las aplicaciones para los teléfonos de última generación que se nos olvidó pensar en nuestra amada red. Apenas le echábamos cuenta a los periódicos que ofrecían una aplicación para IPhone, Balckberry o Android que nada aportaba a una buena página optimizada para dispositivo movil. Ha tenido que llegar el IPad para darnos una buena colleja y ponernos en alerta.
La arquitectura sobre la que descansa el concepto IPad no es nada inocente: una red de aplicaciones, que nos devuelve a los usuarios al papel pasivo que los grandes grupos de comunicación nunca quisieron que dejáramos de ser. A ello se agarra la prensa en las últimas semanas. El aparato es cerrado hasta la parodia (me refiero a la ausencia de USB de la primera versión), es una revista supervitaminizada, no una herramienta de creación.
La lógica de las aplicaciones nos empobrece: no hay enlaces entre aplicaciones, no hay metabúsqueda y por no haber no hay siquiera interoperatividad entre plataformas. Curiosamente a medida que crece la conectividad movil y se popularizan las tarifas de datos decrece nuestra interconexión, o lo que no se si es peor pero no es bueno, se limita a otros entornos cerrados (a los que accedemos también a través de aplicaciones), a través de Facebook.
Las aplicaciones tienen una razón de ser, y están surgiendo algunas maravillosas que exploran las nuevas posibilidades de la geolocalización, la ubicuidad y por qué no, la no conectividad (nosotros trabajamos meses en una guia de viajes offline). Pero nos devuelven a la era de las carretera como grandes obra de ingeniería, se acabó dibujar rutas en el aire con el dedo para después navegarlas.
Medios hiperlocales: ensanchando las zonas de infocomunicación
Bueno, después de leer semejante título larguísimo a lo nouvelle cousine lo primero que debería hacer es explicar que entiendo por infocomunicación(porque doy por hecho que ya os enterasteis de que entiendo por hiperlocal). Sin embargo voy a empezar haciendo una explicación muy personal de cómo categorizo yo algunas de las herramientas que utilizo a diario:
- Email: lo utilizo para comunicarme con mi círculo más íntimo o con mis compañeros de los distintos proyectos. Es sobre todo comunicación.
- Twitter: aquí radica mi principal batalla contra el mundo, yo concibo este servicio como una herramienta de comunicación también, pero con un círculo de confianza más amplio que el de mi “peña del email”. Yo tengo Twitter en cerrado y admito como “amigos” a gente con la que al menos haya mantenido contactos anteriores.
- Blogsfera: para mi el blog como herramienta juega un doble papel, como vehículo de reflexión e información de un lado, y como prolongación de mi yo cyborg de otro, como conformador de identidad en la red. Como receptor sin duda recibo información de la blogsfera, de mis feeds, como la mayoría de los internautas.
Se me podrá decir con mucha razón que a través de Twitter se entera uno de muchas cosas. Por supuesto, y a través del email también comparto muchos enlaces con mi círculo más íntimo, de igual manera que en los blogs no sólo me informo sino que también converso, o en cualquier charla con los amigos o en el trabajo me entero de cómo anda el mundo (a veces hasta lo arreglamos con unas cervezas).
Existe pues una zona de intersección en todos los usos de herramientas de comunicación e información, lo que podríamos llamar zonas de infocomunicación.
Una información hiperlocal infocomunicada
Cuándo nos planteamos hacer la Red Somos, desde el principio tuvimos claro que íbamos a hacer una serie de medios de comunicación, ocupando un terreno yermo informativamente para dar contexto al barrio.
Pero además del contexto queríamos pertenecer a su mismo tejido, queríamos ser comunicación, y abrimos Las Plazas, redes sociales tipo Facebook para los vecinos. Y fracasamos, en Las Plazas nunca se escuchó más que el eco de algún que otro soliloquio.
Y sin embargo alrededor de los periódicos hay mucha comunicación, la hay en los comentarios pero no sólo, en los blogs que se han creado bajo su paraguas también, pero la hay sobre todo en la calle. En un proyecto de estas características con el tiempo se hace carne la mixtura de los dos planos: los del mundo físico y los del mundo red. Poco a poco dejamos de ser meros altavoces del contexto del barrio y vamos formando parte de dicho contexto. Realmente Somos Barrio y ahí se produce la comunicación, hemos encontrado la vía.
¿Puede crecer más esa zona de infocomunicación de los medios hiperlocales?
Dando por hecho que los periódicos pueden penetrar aún mucho más en el tejido de los barrios, me planteo a veces la manera de tender puentes entre información y comunicación. Hace ya bastantes meses hicimos un ensayo con códigos QR, puertas a la agenda de ocio del barrio pegadas en las farolas. Estad atentos a vuestras pantallas porque en lo sucesivo vamos a insistir en estas y otras iniciativas más prosaicas y menos originales para seguir siendo más y más contexto.
¿alguien dijo fiesta? pssssss
Proyecto Somos: toca crecer
Hace poco más de un año que salimos con nuestro último proyecto, en el que hemos volcado más energías: las cabeceras Somos, la primera red de periódicos hiperlocales en internet de barrios en una gran ciudad.
Salimos en un mal momento: la eclosión de la crisis económica, que se ha cebado especialmente con nuestro público objetivo, el pequeño comercio, y la falta de cultura del marketing de muchos de los tenderos del barrio han tenido la culpa. Ha sido un año de trabajar muy duro, con pocos medios hemos tenido que pelear por dar a conocer las cabeceras en los barrios a la vez que tratábamos de sacar los primeros patrocinadores. Ahora, por fin, parece que la maquinaria está engrasada, el ratio de tiempo empleado en conseguir un nuevo anunciante disminuye y cada vez recibimos más correos interesándose en los medios. La montaña empieza a venir a Mahoma y con ella los ingresos.
En aquel momento a todo el mundo le parecía una buena idea, nos entrevistaron en algún medio y hasta nos invitaron a contar nuestra experiencia a los futuros periodistas, pero en muchas bocas resonaba la misma advertencia: “Llegarán los grandes y os copiarán el modelo, pondrán pasta y lo montarán ellos pasándos por encima”.
Si nosotros teníamos nuestras dudas sobre la realidad de este peligro ahora lo tenemos claro: la competencia no está en los grandes grupos ¿las razones? No es posible hacer un medio tan local sin formar parte del mismo universo del barrio. Antonio Pérez, nuestro socio y alma mater en Somos Malasaña, vive en el barrio y afila los colmillos de su instinto de periodista en la cola de la panadería, Diego Casado, nuestro otro socio y “jefe de todo esto” en Centro tiene desgastadas las suelas de tanta Gran Vía. Y luego está Katy, nuestra responsable comercial ¡qué espectáculo ir por el barrio y ver como le saludan los tenderos!
El modelo de agencias no sirve para nada en una escala tan pequeña y el modelo de reporteros se le hace inabarcable a cualquier grupo, ellos tendrían que salir en todos los barrios, no pueden permitirse nuestro paso lento. Es por eso que a menudo nos han venido utilizando a nosotros como agencia hiperlocal, llegando incluso hasta el plagio más descarado.
Ahora, a orillas del cambio de estación, toca encarar los retos de la próxima temporada:
- Consolidar: los medios deben seguir siendo algo más que el boletín y la agenda del barrio, deben seguir siendo una polaroid de la calle y una plaza de encuentro y deliberación vecinal.
- Crecer: seguir incorporando patrocinadores. Estamos convencidos de que la simbiosis es perfecta, nosotros les necesitamos para ser viables y ellos no van a encontrar una publicidad tan segmentada en ningún otro lugar.
- Sumar: desde el principio teníamos claro que el modelo tenía sentido sólo en la medida que fuera invadiendo barrios. La Latina está en lanzamiento (y lanzada), y estamos encantados porque responde al modelo que hemos planteado: sus responsables son vecinos y periodistas. Nosotros ponemos la infraestructura, la formación, la red…y mucho más. Sabemos que no es el perfil más fácil de encontrar, hemos rechazado bastantes ofertas, pero creemos que es necesario ser fieles a nuestro road map, construir pasito a pasito. Por cierto, si crees que cumples estas máximas y estás interesado en el modelo de autoempleo Somos ponte en contacto con nosotros
Disclaimer: Somos es el proyecto del que estamos más orgullosos en Intropía, donde creemos en la necesaria utilidad social de nuestras aventuras, pero no es un proyecto de Intropía sino de un grupo más amplio en el que Intropía participa.
Lo anoto para no olvidarlo
¡El conocimiento es poder! ¿Acaso crees que tu pequeña frágil forma -tus
rudimentarias piernas, tus ridículos brazos y manos, tu minúsculo y
arrugado cerebro- puede contener todo ese poder? ¡Por supuesto que no! Tu
raza está estallando en pedazos bajo el impacto de su propio saber. La
forma humana primigenia se está volviendo obsoleta.
Bruce Sterling, Cyrstal Spress, 1990
Siempre procomún
Uno de los problemas que veo en el mundo geek y en general en los ámbitos de reflexión sobre la red es una visión un tanto parca de la aspiración al procomún. Últimamente he estado pensando en ello. Falta, a mi modo de ver, un poquito de enfoque sociotécnico, trascender el mundo de los bytes e insertar todo el discurso de cooperación y libertad que se aplica con normalidad en las discusiones sobre la red en el contexto completo. Al fin y al cabo es necesario entender que hace tiempo que no existe un Mundo Real diferenciado de un mundo en red, lo contrario conduce a un tecnofetichismo – se lo leí a Igor Sádaba – de iphones y colorines dospuntoceristas.
En el fondo no es otra cosa que el viejo debate entre Software Libre y Código abierto, entre otras cosas el primero entiende que la reutilización del código tiene que servir para ampliar el procomún (por eso aquello de licenciar igual). El segundo no. No le veo sentido a querer conquistar parcelas más amplias de espacio común sólo en el terreno de lo inmaterial (textos, música, imágenes…), cuando uno cree que es necesario potenciar el menguante espacio de sociabilidad y co-creación que tenemos, no tiene sentido limitarlo al mundo de las ideas. Necesitamos una estrategia para luchar por el procomún en todas sus aristas y en esa estrategia estará muy presente, por supuesto, nuestra tecnofilia.